9 nov. 2010

Hada de los estanques

Hadas de los estanques, sutiles y tímidas bailarinas nocturnas, de mantos emplumados que las dan al vuelo, mensajeras de las estrellas lejanas"...

Las doncellas cisne son, de entre las hadas, las más tímidas y virtuosas, melancólicas y virginales. Rubias y esbeltas, de cabellos largos y ropajes blancos, que visten un manto de plumas de cisne, se transforman en la más elegante de las aves.

Hay quien dice que los cisnes son heraldos de las estrellas, está escrito el porvenir del mundo las hadas cisne, al ser heraldos de las estrellas, son portadoras de las palabras secretas del cosmos para renovar la suerte de los hombres desatando los augurios y predestinaciones previas de las normas, arpías o hadas madrinas.

Descienden sobre los estanques, en las noches de luna llena y danzan sobre su superficie, que calma y oscura refleja las estrellas del cielo, donde está escrito el porvenir; y las doncellas cisne nadan en el espejo del cielo, y en el reflejo del cosmos tocan con su danza las estrellas que ciñen el destino de una persona, escribiendo sobre las ondas la libertad de esa alma para nuevos y mejores augurios.

Cuando terminan de bailar, se despojan de su manto de plumas blancas (que tienen tantas plumas como constelaciones y en ellas están contenidos sus poderes). Y nadan desnudas en el agua, hasta poco antes del alba, lavándose de sus trabajos y memorias, olvidando por completo los hechos y destinos de aquella alma para la que bailan.
Es entonces cuando son vulnerables, y se ha dicho que muchas veces, aquellos hombres a los que les destejían las maldiciones con sus danzas, han soñado el portento y, de pronto en mitad de sus sueños, corren al estanque y encuentran a las doncellas cisne en los últimos instantes de la noche.

Quien roba el manto de una hada cisne, puede reclamarla como esposa, peo no hay vuelta atrás: deberá vencer 3 pruebas en las que tendrá que enfrentarse a su propio padre o abrazar de nuevo las maldiciones que el destino le deparaba y de las que ellas no lo han librado, o mirar en el estanque en el momento mismo de su muerte, cargar con esa visión todos los días.

El hombre que no cumpla con las pruebas, perderá la memoria y será perseguido por un remolino de cuervos cada vez que deje la puerta de su casa. Sin embargo, aquel que logre completarlas, se llevará a la doncella cisne como su esposa, y al año tendrá que elegir entre volverse el también cisne y dejar el mundo de los hombres o que su esposa se quede con él y que muera joven, en la plenitud de su belleza y obras... a menos que otra hada cisne desteja esta misma maldición una noche de luna danzando sobre las estrellas.

También se dice que las valkirias, cuando andan por el mundo sin buscar batallas, se transforman en cisnes y vuelan entre estas damas para aprender los modos de ayudar a sus valientes amantes, a burlar destinos adversos.

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