18 ene. 2011

Hongos mágicos

Hay muchas leyendas populares y canciones que vinculan a las hadas con las setas, cuya súbita aparición y rápido crecimiento, le ha parecido siempre extraño al hombre. Por lo tanto deben ser producto de algún agente sobrenatural.
Los hongos son uno de los accesorios favoritos de las hadas, ya sea como tronos, mesas de banquete, o centros de los anillos que forman al bailar.
Hay numerosas referencias a las danzas en corro que ejecutaban las hadas a medianoche y a los círculos de hierba marchita o reluciente que dejaban, para  los que se han propuesto diversas explicaciones.
Los “Anillos de las hadas”  se han atribuido a una especie  de hongo que se propaga lanzando un entramado de esporas que suele formar una figura circular. El hecho de que las setas surjan aparentemente de nada y crezcan con asombrosa rapidez contribuyo a rodearlas del apropiado halo mágico.

Las propiedades alucinógenas da la Amanita Muscaria, considerada un hongo mágico, le valieron un lugar privilegiado en el país de las hadas, los extractos de Agárico, infunden  en quienes los toman una gran  animación, durante la cual bailan frenéticamente, tienen visiones y hablan con personas invisibles.
 El carácter venenoso del Toadstool (silla del sapo), nombre popular dado en ingles a las setas no comestibles, aportaba tonalidades siniestras sobre los jolgorios nocturnos de las hadas. La “silla de sapo”, se consideraba una seta sagrada que, como el propio sapo, era capaz de proporcionar la iluminación.

Los seres imaginarios pretenden que las setas son propiedad particular suya, como lo reflejan los nombres como Garrote Mágico Amarillo, Gorro suave de los Elfos, Capucha de los Duendes  de la Duna y Silla de montar de las Driadas.