27 ene. 2011

Protección contra las hadas malas


Ya que las Hadas suelen ser algo vengativas sino se cumplen sus deseos, se les trata mal o incluso por gusto en algunas especies...

Aquí hay varias soluciones para protegerse de ellas o alejarlas de tu lado...

Tienes que ponerte las ropas del revés para que así se vayan de tu lado... O tirar alguna prenda vuelta del revés donde haya alguna de ellas...

Las campanillas las asustan... Por motivos religiosos, lo asocian con las campanas de las iglesias...
Si llevas Hierro encima, o pones Hierro en el umbral de tu casa o sobre tu puerta se alejará... Para proteger a un bebe, pon unas tijeras abiertas sobre su cunita...
Si tienes una Biblia sobre o cerca de ti, se alejarán...
El agua corriente las asusta...
El pan las aleja también...
Si tienes un crucifijo o una cruz no te molestarán...
La sal las alejará de tu casa también...
Todo tipo de oraciones las puede espantar...
Las bayas rojas o el hilo rojo también surtirán su efecto...
Los túmulos de cementerios antiguos las alejan, escóndete ahí para que no te molesten...
Las guirnaldas de margaritas también las alejaran de ti...
Las herraduras las mantendrán a raya...
Si colocas fibras de lino en el suelo, tampoco te molestaran...
Si colocas los zapatos con la punta hacia fuera de la cama también se irán...
Los calcetines debajo de la cama impedirán que se te acerquen...
Y un cuchillo debajo de la almohada también!!!
Un ramito de escoba las asusta...
Se alejaran si pintas en tu puerta un pentagrama o una cabeza de cerdo...
La hierba de san Juan también te protegerá.

Si bien, a veces, las hadas son muy capaces de mostrarse adustas, sangrientas o incluso brutalmente vengativas, son también, sin discusión alguna, las mayores bromistas del mundo y su propensión a las jugarretas las comparte incluso las mejores hadas buenas.
Entretanto, la actitud de las hadas para con los humanos tiene una inclinación extrañamente moralista.
A las hadas les gustan los seres humanos alegres y generosos, y sienten especial simpatía por los enamorados. Les encanta que por las noches les dejen alimentos y vino, aunque son muy moderadas.
Las hadas aman con pasión la  belleza y el lujo, y sienten un absoluto desprecio por el ahorro y la economía.
No obstante, quien recibe las gracias de las hadas no debe hablar de ellas, ya que su protocolo exige el secreto. Aunque parezca extraño, la conducta que se ha de seguir para mantener relaciones amistosas con las “buenas vecinas” no solo prohíbe que se revelen la ayuda o los dones a otros mortales, sino  también toda expresión de agradecimiento. Si un ser humano agradecido tratase de dar las gracias a un espirito travieso, haciéndole el obsequio de un bonito traje, no recibiría gracias por ello, puesto que el pequeño salvador se ofendería y partiría para no ser visto jamás.
 Otra extraña singularidad de la naturaleza feerica es la referente a los préstamos. Si un mortal tomase prestados utensilios o alimentos de un ser fantástico, le ofendería inmensamente si, por gratitud, le brindase mas de lo que antes obtuvo prestado.

Los seres fantásticos se rigen por un extraño código de moral. Si bien existe un preciso código del honor entre los distintos habitantes del mundo de las hadas, un hada no tendrá escrúpulo ninguno en apropiarse de las viandas, artículos y ganado de los mortales. A veces, las hadas se aprovecharan de sus mágicas facultades para quitarle a alguien de la boca el manjar que van a comerse.
Es inquietante, pero estas raterías no se detienen ante los mortales y, sobre todo, ante las criaturas humanas que son de inestimable valor para inyectar sangre nueva en su menguada raza.
Los que mas riesgo corren, son los niños de cabellos dorados, y las madres mortales deberán tomar todas las precauciones posibles para proteger a su descendencia hasta que estén bautizados y sin peligro. Además, más de una vez, a las comadronas humanas se las han llevado en secreto al país de las hadas para cuidar de una criatura fantástica.

Cada siete años, el país de las hadas tiene que pagar un diezmo al infierno, y para el pago se emplean a cautivos humanos. La forma mas corriente de apoderarse de un ser humano es robar a un infante y dejar en su lugar un sustituto de las hadas. Este sustituto puede ser un elfo viejo y feo, o incluso uno fabricado de madera, pero que por encantamientote las hadas, parece ser una copia exacta del niño robado. Entonces, a veces, muere al parecer y se le entierra, mientras al niño verdadero se le cría en el país de las hadas para inyectar a una estirpe decadente y débil un linaje nuevo y saludable. Y puede acabar siendo ofrecido como parte de ese diezmo septenal.
Si el doble del niño no muriese, acaso tome un aspecto marchito o deforme o se torne enfermizo e irritable, o bien se le desarrolle un apetito voraz. A la criatura se la puede obligar a revelar su naturaleza feerica por diversos medios. Uno es colocarla sobre una pala al rojo vivo  o arrojarla al fuego. Entonces saldrá volando chimenea arriba.
Es muy probable que entonces se encuentre en la puerta de casa  al niño verdadero.

Las hadas tienen la facultad de hacerse visibles o invisibles a los ojos mortales y, simultáneamente pueden resultar visibles a una persona e invisible a otra. A veces, sin embargo, se las  puede expiar sin que lo sepan. Esto ocurre normalmente cuando están trabajando o dedicadas a sus diversiones, y los humanos las descubren cuando se tropiezan con ellas de improviso o emplean métodos engañosos  para localizarlas.
Con frecuencia, la mayor parte de estas visiones de las hadas se producen a mediodía, cuando el sol esta en su cenit, o a medianoche en las horas crepusculares que preceden al ponerse el sol o al amanecer.
Hay que advertir tambien que la hora del alba es el momento propicio para que puedan huir aquellos seres humanos sobre quienes las hadas lanzaran un conjuro.
El día 1  de Mayo (en el que se celebra la vuelta al solsticio de verano), la víspera de San Juan o de Todos los Santos (que señala para los celtas el paso del año viejo céltico al nuevo), son ocasiones especialmente favorables para contemplar a las hadas. Este elemento de transición es también importante cuando se trata de personas, y ello explica  porque los niños crecederos y, sobre todo, las jóvenes poco antes de la pubertad, tienen muchas mas probabilidades que los adultos para observar a esa gente menuda. Por esa razón, todo padre prudente cuidara de asegurarse de que el día 1 de Mayo sus hijos lleven ropa adornada con campanillas o guirnaldas de margaritas, porque les protegerán contra el peligro de las hadas.
Por lo general, no se puede ver a las hadas en su estado invisible, pero eso puede modificarse si el mortal lleva consigo un trébol de cuatro hojas.

1 comentario:

Joanus Von Tears dijo...

¿.....como coño va a asustar el agua corriente a un hada? ¿o el pan?